Beneficios de las técnicas de estimulación cognitiva

Recordar lo que hicimos hace unos meses, abotonarnos la camisa, reconocer a nuestros familiares, saber orientarnos en el espacio y el tiempo… Son gestos y acciones cotidianas que llevamos a cabo sin pensar demasiado, casi de forma automática, porque estamos tan habituados a hacer esas cosas que no prestamos atención a la importancia que verdaderamente tienen. Muchos asistimos de forma regular al gimnasio o salimos a correr para mantener en forma nuestro físico, pero ¿qué ocurre con la salud de nuestro cerebro? Cada vez es más evidente que la estimulación cognitiva puede traer grandes beneficios, y no exclusivamente a personas que padecen un proceso degenerativo o daños cerebrales, sino también en personas sanas. ¿Sabes qué es la estimulación cognitiva y en qué consisten sus técnicas, así como los beneficios que trae a las personas? Te damos todos los detalles en este artículo.

¿Qué es la estimulación cognitiva?

La estimulación cognitiva incluye todas aquellas tareas y actividades destinadas a mantener o mejorar la actividad cognitiva a través de ejercicios de memoria, atención, concentración, percepción, lenguaje, funciones visoespaciales (funciones cognitivas que nos permiten analizar, comprender y manejar el espacio en el que vivimos), praxias, resolución de problemas, control, planificación, etc.

El objetivo de este tipo de ejercicios es estimular el funcionamiento cognitivo de las personas y prevenir o frenar su deterioro, normalmente consecuencia de la edad, el alzheimer, o la demencia. Aunque, bien cierto es que existen muchos otros casos en los que se aconseja practicar técnicas de estimulación cognitiva.

¿Qué personas pueden mejorar sus funciones cognitivas?

La respuesta a esta pregunta es: todo el mundo. Las técnicas de estimulación cognitivas pueden ser aplicadas a cualquier persona de cualquier edad. La única diferencia se verá en el objetivo que se pretenda alcanzar, como por ejemplo, en el caso de niños, adolescentes, adultos y personas mayores sanas, su entrenamiento mental estará enfocado en, como mínimo, poder mantener en el mejor estado posible sus capacidades cognitivas, para lograr un envejecimiento saludable.

En el caso de personas que padecen algún tipo de patología mental, con cierto deterioro cognitivo como depresión, TDAH, daños cerebrales, dislexia o discalculia, su entrenamiento y rehabilitación estarán pensados para poder recuperar las capacidades cognitivas perdidas o en deterioro. Del mismo modo que con las personas de mayor edad con síntomas de demencia: es posible frenar el deterioro cognitivo gracias a la implementación de técnicas de estimulación cognitivas adaptadas a sus necesidades.

Pero, además, existen otros colectivos que por recomendación profesional deben fortalecer y entrenar sus funciones cognitivas: se trata de los deportistas, los miembros de las fuerzas armadas o de cualquier tipo de seguridad ciudadana.

Técnicas de estimulación cognitiva

Según las necesidades anteriormente nombradas, existen muchas técnicas de estimulación cognitiva. En este artículo destacaremos dos tipos:

  • Técnicas destinadas a usar y ejercitar las capacidades cognitivas: cuadernos de ejercicios especiales para la estimulación cognitiva, juegos de preparación y entrenamiento cognitivo, o programas online especializados en la estimulación cognitiva.
  • Técnicas destinadas a mejorar la actividad de las áreas cerebrales: en este caso se utiliza muy frecuentemente la neurotecnología, para estimular las áreas responsables de las capacidades cognitivas.

En ambas clases de técnicas, el objetivo común es mejorar y mantener la capacidad cognitiva de la persona.

Algunos beneficios de las técnicas de estimulación cognitiva

El principal impulso de los profesionales para promover y aplicar las técnicas de estimulación cognitiva se encuentra en el deseo de mejorar la calidad de vida de las personas, ya gocen de buena salud o padezcan alguna patología cognitiva. La verdadera mejora se produce cuando se consigue alcanzar pequeños objetivos específicos, como la retención de la información el máximo tiempo posible, la potenciación de la autoestima, la mejora de la autonomía, la reducción de la ansiedad y confusión, así como el progreso en la interacción con su entorno, entre otros.

Dentro de las muchas ventajas que aportan las técnicas de estimulación cognitiva, merece la pena destacar las siguientes:

  • Mejora considerable de la calidad de vida: tal y como te hemos venido diciendo durante todo el artículo, la estimulación del cerebro y sus funciones ayuda a mantener en forma las habilidades cognitivas y proteger su funcionalidad, y por lo tanto, favorece la calidad de la vida diaria de las personas.
  • Evita y/o retrasa la aparición o evolución de enfermedades: se sabe que uno de los mayores beneficios de utilizar técnicas de estimulación cognitiva en personas adultas es que disminuye considerablemente el riesgo de desarrollar Alzheimer o que este evolucione a fases más graves.
  • Aumenta los niveles de plasticidad neuronal: el cerebro humano es moldeable desde que nacemos, pero esa plasticidad también se entrena. Cuanto más estimulación reciba a lo largo de los años, menor rigidez al llegar a la vejez.
  • Aumenta las funciones cerebrales: utilizar procedimientos de psicoestimulación hará que muchas de las funciones cerebrales se beneficien.
  • Evita la pérdida de la memoria: por desgracia, la memoria es una de las capacidades que antes comienzan a empeorar cuando nos hacemos mayores. Para paliar el inevitable paso del tiempo, es importante ejercitar la mente con retos que la mantengan activa. Gracias a la estimulación cognitiva se puede lograr.
  • Mejora la autonomía: sabemos lo importante que resulta para cualquier persona poder valerse por sus propios medios. La estimulación cognitiva mejora la autonomía en las tareas diarias y por lo tanto, aumenta la autoestima de las personas.
  • Mejora la calidad de interacción con el entorno: no reconocer un lugar o no saber cómo interactuar con él, ocasiona una gran brecha entre la persona y el entorno en el que se encuentra, así como las personas que se encuentran en él. Con la correcta estimulación cognitiva es posible mejorar su relación con el entorno espacial y social, por lo que el aislamiento se verá reducido o erradicado.
  • Los niveles de ansiedad y estrés se reducen: la confusión cuando una persona siente que no recuerda cómo volver a casa, o el nombre de un pariente, crea altos niveles de ansiedad en su cerebro. Gracias a las estimulación cognitiva puede reducirse este efecto considerablemente.

Vivimos en una sociedad volcada con el ejercicio físico, pero nunca debemos olvidar que nuestra mente también nos debe acompañar en el mejor estado posible. Existen muchas actividades y recursos que pueden ayudarnos a estimular la capacidad cognitiva de nuestros cerebros. Puedes empezar por ti mismo desde este preciso instante. O puedes ponerte en manos de un profesional que te ayude a ti o a tu familiar durante todo el proceso.

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