Autismo: etapas del duelo al recibir el diagnóstico de un hijo

El diagnóstico de autismo puede abrir un mundo completamente nuevo para ti y tu familia. Como padre o madre de un niño diagnosticado con autismo, uno de sus mayores desafíos personales será lidiar con la preocupación y el dolor que sienten con respecto al diagnóstico de tu hijo. Muchos de los padres se sienten increíblemente culpables y egoístas, pero no se dan cuenta de que la mayoría de los padres de niños autistas tienen la misma respuesta ante esta situación. Es un sentimiento que solo se puede describir como “duelo” por el primer diagnóstico inicial de autismo en un hijo. Un duelo completamente normal donde se suele llorar la pérdida del niño que creías que tendrías y la vida que creías que llevaría. Si quieres manejar tu dolor, debes aceptar que lo que estás pasando es 100% normal.

El próximo paso es avanzar en el proceso de duelo de una manera saludable, y siempre es más fácil hacerlo cuando se sabe qué esperar para seguir adelante. De esa manera, puedes anticipar las emociones que surgirán en el camino, y puedes prepararte para enfrentarlas de frente, dejarlas descansar y seguir adelante. A continuación, desmenuzamos las etapas de duelo que padres, madres, familiares o amigos pueden sentir ante el diagnóstico de TEA de un niño.

Las etapas de duelo al recibir el diagnóstico de TEA de un hijo

Al escuchar la palabra “autismo” en la sala del especialista, médico o psicólogo muchos padres quieren llorar, levantarse y salir de allí. Puede costar mucho tiempo resolver las emociones que se sienten, ya que normalmente no conocemos a demasiada gente que pueda estar pasando por lo mismo, para apoyarnos y sentir comprensión/compasión.

Elisabeth Kübler Ross fue una psiquiatra y escritora suizo-estadounidense que habló, y mucho, sobre las etapas del duelo más comunes por las que pasa una persona. Kübler-Ross estableció 5 fases:

  • Negación
  • Negociación
  • Tristeza
  • Enfado
  • Aceptación

Con la aceptación generalmente viene el cierre; esa sensación de alivio de que la persona ya no está sufriendo, una sensación de que ahora puedes dejar de lado la preocupación que acompaña a la pérdida y seguir viviendo tu vida.

Lo que suele suceder con el autismo, son etapas muy similares al modelo de Kübler-Ross, excepto que con la aceptación, no llega completamente al cierre. Con el autismo, así como con otras muchas enfermedades o discapacidades crónicas, el dolor del cuidador por la ausencia de normalidad sufre un proceso “cíclico”, recirculando por las distintas etapas. 

A continuación te hablamos sobre las etapas que podrían definir el duelo por diagnóstico de autismo en un hijo:

Culpa

El primer sentimiento de muchos padres y madres es la culpa: “debo haber hecho algo mal durante el embarazo”, “debo haber sido castigado por algo que hice en el pasado”. ¿Pero sabes qué? Nada de lo que puedas pensar para culparte sobre el autismo de tu hijo es verdad. Cada vez que algo sale mal las madres y los padres tienden a culparse a sí mismos. Es importantísimo entender que el TEA no es causado por algo que hayáis o no hecho. No se trata de ninguna negligencia. No es culpa de nadie. A la hora de dar un diagnóstico será importante contar con un profesional experto, que haga las cosas bien, que sea valiente y pueda deciros la verdad sin paños calientes. Que sea humano y comprenda todas vuestras inquietudes, el desconcierto, el miedo, responda a todas las preguntas y muestre comprensión.

Negación

Después de experimentar la culpa con el diagnóstico, muchos padres y madres deciden “guardarla” en un cajón e ignorar el hecho de que su hijo tiene autismo. Es perfectamente natural negarse a recibir un diagnóstico de TEA. ¿Sabías que la negación es un mecanismo de defensa en nuestro cerebro para manejar el estrés y procesarlo durante un cierto período de tiempo? Está bien pasar por la etapa de negación, pero también debes saber que esto no ayuda a vuestro hijo. Su autismo no desaparecerá mágicamente.

Desilusión y frustración

Cuando sabes que estás esperando un bebé, es imposible no volcar expectativas sobre este acontecimiento: puede que fantasearas con que le gustasen los deportes, como a ti, y en general, te imaginaras cómo sería su vida. Era natural tener expectativas mientras esperábais su llegada. Cuando a vuestro hijo le diagnostican TEA, mucho de lo que habíais planeado para él debe ser reevaluado o replanteado. Esta sensación puede ser aterradora para muchas personas, ya que deben recomponerse entre la frustración y un mar de incógnitas e incertidumbre.

Enfado

Esta puede ser la etapa que más personas pasen en el momento en el que conocen que su hijo tiene autismo. Es posible que sintáis ira. Una ira que no está dirigida a vuestro hijo, sino contra todos los demás. Odiaréis al terapeuta que le diagnosticó, cuestionarás tu fe, te enfadarás con tu familia que te fue avisando de que algo no andaba bien… El enfado y la ira es una parte completamente normal de cualquier proceso de duelo. Sin embargo, debes saber que es una etapa en la que no te interesa permanecer demasiado tiempo. Afectará a vuestro hijo y al resto de la familia.

Aceptación

Después de luchar con todas las emociones anteriores, el siguiente paso es hacerse cargo y ver cómo podéis ayudar a vuestro hijo. En la etapa de aceptación es donde verdaderamente se aprende a manejar el problema. Habrá días más difíciles que otros, pero tendrás que permitirte que lo bueno supere a lo malo. El autismo no define quién es tu hijo. Él siempre será mucho más que eso.

Tal y como te hemos dicho anteriormente, los padres y cuidadores de niños con autismo no pasan por el duelo de forma lineal. Se pueden omitir etapas y volver a ellas más tarde, o se puede saltar entre algunas etapas hasta que se resuelvan. Lo más importante es ser paciente y amable contigo mismo. Y recuerda siempre que, aunque este proceso es doloroso, una vez que aceptas el diagnóstico de tu hijo y la realidad de tu familia, ese dolor se puede transformar, incluso puede desaparecer. Y en su lugar aparece un vínculo fuerte e inquebrantable con vuestro hijo y su realidad, y es cuando finalmente puedes ver cuán hermosa y especial puede llegar a ser su vida.

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