¿Qué es el Método Troncoso?

Hasta no hace mucho, se seguía pensando que las personas con síndrome de Down u otros trastornos vinculados a dificultades de neurodesarrollo no podían adquirir ciertas habilidades como leer y escribir con normalidad. Por suerte, esta creencia queda completamente desmentida gracias al método Troncoso, especialmente pensado para niños y adultos con síndrome de Down. En este artículo conocerás todo acerca de esta metodología.

¿Qué es exactamente el método Troncoso?

El método Troncoso es un procedimiento español enfocado en la adquisición y mejora de las competencias relativas a la lectoescritura, creado en especial para personas con síndrome de Down. Su autora, María Victoria Troncoso, pone hincapié en utilizar para ello las habilidades de discriminación y memoria visual,  ya que suelen destacar en las personas tanto con síndrome de Down como con un Trastorno del Espectro Autista.

Historia del Método Troncoso

La historia de cómo se creó el método Troncoso tiene sus orígenes en los años 70, cuando inicialmente se pensó esta disciplina para niños con discapacidad intelectual o ciertas dificultades del aprendizaje relacionadas con la lectura. Pero, en los años 80 el método fue publicado en el libro “Síndrome de Down: lectura y escritura” (1998), y la metodología fue tomando forma hasta que comenzó a aplicarse en niños con síndrome de Down que recibían programas de Atención Temprana.

La aparición del método ayudó a desmentir muchos de los mitos relacionados con las competencias lectoescritoras y el síndrome de Down. El método Troncoso ayudó a cambiar la forma de ver a este colectivo, y sobre todo, a alfabetizarlos.

¿En qué consiste el método?

Como ya debéis saber, la lectura trata sobre acceder a un mensaje escrito, decodificar los sonidos representados en los símbolos que ponemos en el papel y comprender tanto el significado individual de las palabras como la idea general que desprenden juntas en una frase, sin necesariamente pronunciar oralmente cada una de las palabras. 

La escritura conlleva plasmar un mensaje de forma escrita, transformando las ideas y conceptos en algo representado gráficamente y utilizando un determinado código que cambia según el idioma.

Aunque los procesos están vinculados, la escritura y la lectura suponen acciones distintas, pero en conjunto permiten comprender y recrear significados a través de un código escrito.

Entender los conceptos y la relación de ambos actos es importante a la hora de hablar sobre las personas que tienen síndrome de Down. Estas personas presentan características físicas, psicológicas, evolutivas y un ritmo de aprendizaje distintos a los que muestran las personas sin ninguna discapacidad. Será fundamental tener esto en cuenta a la hora de enseñarles cómo leer y escribir, ya que no se comienza desde el mismo punto del que se hace con una persona sin síndrome.

María Victoria Troncoso se dio cuenta de que recibir Atención Temprana era algo fundamental a la hora de adquirir habilidades lectoescritoras en niños con síndrome de Down. Es más, basándose en esta creencia, se planteó enseñar a leer y escribir a los niños con síndrome antes de llegar a la edad escolar, para de esta forma ayudarlos a integrarse mejor en la escuela.

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Objetivos del Método Troncoso

Los objetivos de este método se centran en conseguir que los alumnos con síndrome de Down puedan adquirir la habilidad lectora y escritora de forma suficientemente correcta como para poder tener una vida autónoma e independiente, y manejarse de forma funcional y práctica dentro de su entorno social y cultural.

Habilidad lectora

Los principales objetivos del método relacionados con la competencia lectora son:

  • Acciones cotidianas simples: leer letreros, menús de restaurantes, avisos de la comunidad, etc
  • Poder leer en sus momentos de ocio: entender diálogos dentro de videojuegos, leer comics, leer noticias de actualidad, etc
  • Proporcionarlos del nivel lector suficiente para poder estudiar por sí mismos, sabiendo extraer las ideas fundamentales de los textos académicos.
  • Disfrutar de todo tipo de literatura: poesía, clásicos literarios, etc.
  • Ser críticos con lo que leen, relacionar, contrastar y comparar la información que reciben del medio.

Habilidad escritora

Los objetivos a alcanzar en el desarrollo de las habilidades de escritura son los siguientes:

  • Poder escribir el nombre, apellido y firmar.
  • Escribir listados: miembros de la familia, lista de la compra, tareas pendientes, etc.
  • Escribir dictados.
  • Escribir cartas o resúmenes de sus lecturas, películas, experiencias en el día, etc.
  • Escribir pequeñas redacciones y ensayos, redactar un diario, etc.

Características y aplicaciones

Durante la aplicación del método Troncoso, lo importante es que el niño comprenda lo que lee, que adquiera fluidez y que tenga motivación durante todo el proceso. Con tal de conseguir que el individuo gane fluidez sin que decaiga su motivación, el programa se lleva a cabo teniendo en cuenta las necesidades de cada uno, siendo aplicado de forma individual y personalizada.

El educador trabaja con un solo alumno en cada sesión, adaptando las actividades en función de cómo va desarrollándose el proceso de lectoescritura del niño y brindándole los materiales que sean necesarios. El método Troncoso tiene en cuenta la necesidad de que cada aprendizaje nuevo quede bien consolidado. Para lograrlo se repite el aprendizaje las veces que sea necesario, hasta que el alumno lo tenga tan bien asimilado como para conseguir generalizarlo a otros contextos. Es decir, el método se asegura que el alumno consiga leer y escribir también fuera de sus sesiones.

Si bien no es un inconveniente que el niño todavía no haya comenzado a hablar, sí que es adecuado que esté familiarizado con la idea de que las personas, los animales, las cosas y las acciones tienen nombres. Para comprobar que esto es así, se puede decir el nombre de algo (p. ej., “pelota”) y, aunque no lo repita, si lo localiza y lo evoca se entederá que relaciona esa palabra con el objeto en cuestión.

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Estas sesiones pueden consistir en presentarle una palabra escrita al niño y leérsela varias veces durante varias sesiones, indicándole también su significado. El alumno, tras haber sido expuesto a esa información visual una y otra vez, termina relacionando estos símbolos con un objeto, acción o persona y “leerá” de memoria la palabra cuando la vea. Es importante que la palabra escrita se pueda presentar en algo físico, como podría ser una cartulina con el dibujo de aquello que representa.

El método Troncoso se basa en las siguientes fases:

1. Asociación

Se enseña a diferenciar y emparejar objetos o dibujos que son iguales. Para ello se sigue la siguiente progresión:

  1. Objeto-objeto.
  2. Objeto-imagen.
  3. Imagen-imagen.
  4. Imagen con palabra-imagen con palabra.
  5. Palabra-palabra.

2. Selección

El alumno elige entre varios objetos que cumplen con las características que se le indican.

3. Clasificación

El alumno crea distintas categorías por tener una determinada cualidad común, como podría ser el mismo campo semántico, la misma función, tamaño, origen, etc.

4. Expresión

Aprende a describir de forma expresiva un objeto, destacando sus propiedades, o algo que llame la atención de él.

5. Generalización

El niño finalmente logra llevar lo aprendido a diferentes ámbitos de su vida.

La gran ventaja de este método de lectura, ya sea para niños con síndrome de Down, cualquier discapacidad o sin ella, es que la información se les muestra desde diferentes vías, facilitando el aprendizaje y consolidándolo mucho más. Además, las palabras que se utilizan para leer son aquellas que conocen en su vida cotidiana, como por ejemplo “papá”, “mamá”, “juego”, “caminar”, etc. Una vez se asocian las palabras escritas con su representación gráfica, el niño puede crear frases sencillas a través de las cartulinas donde se encuentran escritas. Los niños consiguen leer de forma oral lo que pone en esas fichas, aunque en el síndrome de Down se debe tener en cuenta que seguramente se encuentren algunos  problemas de articulación.

El tiempo que se dedica diariamente a la enseñanza de la lectura y la escritura no es demasiado. Normalmente entre 5 y 10 minutos al día que se pueden incorporar sin ningún problema a las sesiones de Atención Temprana habituales. De forma progresiva se incrementa el tiempo, poniendo énfasis en la conciencia fonológica con el objetivo de poder leer, en el futuro, palabras que nunca ha visto plasmadas en las fichas.

Referencias bibliográficas de este artículo:

  • Troncoso MV, Del Cerro M (1998). Síndrome de Down: Lectura y Escritura. Masson SA y Fundación Síndrome de Down de Cantabria, Barcelona.

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