Los mitos sobre el autismo

Hoy en día contamos con mucha información sobre el autismo o Trastorno del Espectro Autista (TEA). Aún así, aún hay ciertas creencias o afirmaciones desde distintas fuentes relacionadas con este espectro que no son ciertas. Es por eso que en este artículo vamos a tratar de esclarecer todas las dudas en torno a algunos mitos que se han mantenido en el tiempo hasta día de hoy, incluso que seguimos escuchando por parte de algunas instituciones, basándonos en investigaciones actuales realizadas por expertos en la materia. Si quieres saber la verdad sobre el trastorno del espectro autista, quédate y acompáñanos en las siguientes líneas.

Empecemos por el principio ¿Qué es el autismo?

Tal y como ya te contamos en otro de nuestros artículos, el autismo o TEA es un trastorno del neurodesarrollo. Hoy en día los trastornos del neurodesarrollo engloban todos estos trastornos:

  • Discapacidad Intelectual.
  • Trastorno del Espectro Autista.
  • TDAH o Trastorno por déficit de atención y/o hiperactividad.
  • Trastornos motores.
  • Trastornos del aprendizaje.
  • Trastornos de la excreción o control de esfínteres.
  • Trastornos de la conducta alimentaria.
  • Trastornos de la comunicación.

Todos estos trastornos se engloban juntos puesto que tienen una base común, y por lo tanto, pueden compartir algunas causas o síntomas, incluso aparecer conjuntamente. Tanto es así que en muchas ocasiones se relaciona el TEA con el TDAH, siendo además muy difícil diferenciarlos en los primeros años de vida de un niño.

¿Cuáles son los mitos más comunes del autismo?

A continuación hablamos sobre algunos mitos relacionados con los trastornos del espectro autista:

  • “Ahora hay mucho más autismo que antes”

No existe una epidemia de autismo, sin embargo, hoy se realizan muchos más diagnósticos que hace 30 años. Los recursos y la información es distinta, por lo que los investigadores se decantan por que el aumento de los diagnósticos de autismo se deban a mejores métodos de diagnóstico. Además, al haberse expandido su diagnóstico para incluir más trastornos del espectro autista, se abarcan más síntomas y afecciones, y por lo tanto, más casos.

  • “Las vacunas infantiles pueden provocar autismo”

Mucho se ha discutido acerca de las vacunas y los TEA, por eso desde hace unos años existen padres que se niegan a vacunar a sus hijos por temor al autismo, entre otras cosas. Un informe elaborado por el prestigioso Instituto de Medicina de EE.UU terminó concluyendo hace unos años que no existían pruebas de que el autismo pudiera verse relacionado con ningún tipo de vacuna infantil, de hecho, el exhaustivo informe (que analizó a más de 1.000 casos) encontró que las vacunas son por lo general seguras para todos los niños.

  • “Los niños autistas son todos genios superdotados”

Cada niño es completamente diferente a otro, y eso no lo cambia tener TEA. Los niños con autismo no tienen por qué tener necesariamente altas capacidades. Al igual que otros niños, tienen sus fortalezas y debilidades, y una muy amplia variación en los resultados de su CI. Algunos niños autistas pueden mostrar habilidades con el manejo de los números, o con la memoria, pero también se pueden ver contrarrestados por dificultades de carácter físico o de comprensión en un determinado tipo de juego.

  • “Los autistas no sienten emociones”

Las personas con autismo pueden amar, frustrarse y enfadarse como cualquier otro ser humano. Sienten las emociones como tú y como yo, pero es probable que no las expresen de la misma manera. Pueden tener dificultades para expresar el afecto de forma física o gestionar la frustración (convirtiéndolo en un gran enfado), pero eso no significa que no sientan. La familia y amigos de la persona con autismo deberán aprender a reconocer cómo muestra su afecto y emociones, y en base a ello, ajustar la forma de comportarnos y mostrarle afecto de una forma que no le haga sentir incómodo.

  • “Los niños autistas no pueden hablar”

El autismo tiene una gran variedad de síntomas y una amplia gama de severidad dentro de sus síntomas. Mientras que algunos niños pueden tener pocos problemas para comunicarse de forma verbal, otros pueden tener habilidades de comunicación algo más limitadas. Otros pueden encontrarse justo en el medio, utilizando gramática, tiempos verbales y pronombres de forma incorrecta, o usando lenguaje de signos para compensar sus dificultades. Pero, lo cierto es que la mayoría de personas con autismo aprenden a comunicarse sin problemas.

  • “Los niños con autismo no pueden convertirse en adultos independientes”

No es cierto. Muchos niños con TEA crecen y se convierten en adultos que viven de forma independiente, trabajan, desarrollan relaciones de amistad cercanas, y también relaciones románticas. Sí que es cierto que la mayoría de adultos con TEA pueden necesitar apoyo o terapia de algún tipo, pero si no padecen otro tipo de complicaciones que lo impidan, por lo general pueden desenvolverse en su día a día con una gran normalidad.

  • “El autismo se puede curar”

Desafortunadamente no existe cura para el autismo. No es una enfermedad, sino una condición biológica/genética que no se puede detener o revertir, pero aún así, sus tratamientos pueden ser muy exitosos para ayudar a controlar las dificultades del autismo. Dentro de las diferentes opciones para el tratamiento del autismo podemos encontrar tres grandes bloques: la estimulación multisensorial y la atención temprana, la medicación para los síntomas asociados (como el TDAH) y las terapias complementarias. Los tratamientos pueden dar un gran soporte a todas las personas con autismo que buscan aprender a manejar sus dificultades en el desarrollo, para permitirles llevar una vida más feliz y autónoma.

El autismo, como con casi todo lo demás, no es tal y como aparece en las películas y las series de televisión. Sean cuales sean tus preconcepciones sobre las personas con TEA, si están basadas en rumores, mitos o cualquier cosa que no esté fundada en la realidad, es muy probable que no sean ciertas. Por eso es importante obtener la información de fuentes fiables y científicas que puedan ayudarnos a completar el conocimiento sobre las personas con trastornos del espectro autista. 
Si eres familiar, amigo, compañero o paciente con TEA, o simplemente te interesa el tema, y tienes dudas acerca de los mitos que surgen sobre el autismo, no dudes en acudir a un profesional o especialista en la materia que pueda aclarar todas tus dudas, además de contrastar la información con fuentes fiables.

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