Primeros signos de la enfermedad del Alzheimer: ¿qué debes saber?

La enfermedad del Alzheimer es un trastorno progresivo que hace que las células cerebrales se desgasten y mueran. Se trata de la causa más común de demencia: una disminución continua en las habilidades de pensamiento, de comportamiento y sociales que interrumpen la capacidad de una persona para funcionar de forma independiente.

Los primeros signos de la enfermedad son leves, pasando por olvidar eventos o conversaciones recientes. Pero, a medida que progresa, se desarrollará un deterioro grave de la memoria y perderá la capacidad de realizar muchas de las tareas cotidianas.

Afortunadamente, los medicamentos y tratamientos que existen en la actualidad para esta enfermedad pueden mejorar los síntomas ayudando a las personas que padecen Alzheimer a  mantener la autonomía por un tiempo.

No existe un tratamiento que cure la enfermedad de Alzheimer o altere el proceso de la enfermedad en el cerebro. En etapas avanzadas de la enfermedad, las complicaciones de la pérdida severa de la función cerebral, como la deshidratación, la desnutrición o la infección, pueden llegar a provocar la muerte.

¿Cuáles son los primeros síntomas del Alzheimer?

La pérdida de memoria es el síntoma principal de la enfermedad del Alzheimer. Además, un signo temprano de la enfermedad suele ser la dificultad para recordar eventos o conversaciones mantenidas recientemente. Pero, a medida que la enfermedad progresa, empeoran las alteraciones de la memoria y se desarrollan otros síntomas.

Al principio, una persona con Alzheimer puede ser consciente de tener dificultades para recordar cosas u organizar sus pensamientos. Pero pasado el tiempo, es probable que alguien muy cercano termine advirtiéndole del empeoramiento de los síntomas. 

Los cambios cerebrales asociados con la enfermedad de Alzheimer provocan problemas relacionados con:

  • Memoria

Todas las personas tienen fallos ocasionales de memoria. Es normal olvidarte de dónde pones las llaves o del nombre de un conocido. Pero la pérdida de memoria asociada con la enfermedad del Alzheimer persiste y empeora, lo que afecta la capacidad de funcionar en el trabajo o en tu propia casa.

Las personas con Alzheimer pueden:

  • Repetir afirmaciones y preguntas una y otra vez.
  • Olvidarse de conversaciones, citas o eventos, sin ser capaz de recordarlos más tarde.
  • Extraviar rutinariamente objetos, a menudo colocándolos en lugares ilógicos
  • Perderse en lugares que solían conocer, entornos familiares, etc.
  • Olvidar los nombres de los miembros de la familia y de los objetos cotidianos.
  • Tener problemas para encontrar las palabras correctas a la hora de identificar objetos, expresar pensamientos o participar en conversaciones
  • Pensamiento y razonamiento

El Alzheimer causa dificultad para concentrarse y pensar, especialmente sobre conceptos abstractos como los números.

La multitarea es especialmente difícil, y puede ser todo un desafío administrar las propias finanzas, o verificar y pagar las cuentas a tiempo. Estas dificultades pueden progresar hasta una incapacidad para reconocer y lidiar con los números.

  • Hacer juicios y decisiones

La capacidad de tomar decisiones y juicios razonables en situaciones cotidianas disminuirá. Puede ser más difícil responder de forma eficaz a problemas cotidianos, como que se queme la comida o surjan situaciones de emergencia inesperadas.

  • Planificación y realización de tareas familiares.

Las actividades que antes eran rutinarias y que requieren pasos secuenciales, como planificar y cocinar una comida, o jugar a un juego favorito, se convierten en una lucha a medida que la enfermedad va progresando. De forma eventual, las personas con Alzheimer avanzado pueden olvidar cómo realizar tareas básicas como vestirse o bañarse.

  • Cambios en la personalidad y el comportamiento.

Los cambios cerebrales que ocurren en el Alzheimer pueden afectar los estados de ánimo y los comportamientos. Los problemas pueden incluir:

  • Depresión.
  • Apatía.
  • Retiro social.
  • Cambios de humor.
  • Desconfianza en los demás.
  • Irritabilidad y agresividad.
  • Cambios en los hábitos de sueño.
  • Comportamientos errantes.
  • Pérdida de inhibiciones.
  • Delirios, como creer que algo ha sido robado.

Muchas habilidades pueden seguir conservándose por un largo periodo, incluso cuando los síntomas empeoran. Las habilidades preservadas pueden incluir la lectura de libros, contar historias, cantar, escuchar música, bailar, dibujar o hacer manualidades.

Estas habilidades pueden conservarse por más tiempo porque son controladas por partes del cerebro que se ven afectadas con posterioridad, una vez que la enfermedad está muy avanzada.

Causas de la enfermedad del Alzheimer

Los científicos creen que el Alzheimer es causado, entre otras cosas, por una combinación de factores genéticos, de estilo de vida y factores ambientales que afectan el cerebro con el tiempo.

Las causas exactas de la enfermedad del Alzheimer no se conocen completamente, pero se sabe que están relacionados con problemas con las proteínas cerebrales que no funcionan normalmente, que interrumpen el trabajo de las células cerebrales (las neuronas) y desencadenan una serie de eventos tóxicos. Las neuronas se dañan, pierden conexiones entre sí y ocasionalmente se mueren.

El daño comienza con mayor frecuencia en la región del cerebro que controla la memoria, pero el proceso comienza años antes de los primeros síntomas. La pérdida de neuronas se propaga en un patrón algo predecible a otras regiones del cerebro. En la etapa tardía de la enfermedad, el cerebro se ha reducido significativamente.

Los investigadores se centran en el papel de dos proteínas:

  • La beta-amiloide: es un fragmento sobrante de una proteína más grande. Cuando estos fragmentos se agrupan, parecen tener un efecto tóxico en las neuronas e interrumpir la comunicación de célula a célula. Estos grupos forman depósitos más grandes llamados “placas amiloides”, que también incluyen otros desechos celulares.
  • Las proteínas Tau: juegan un papel en el sistema de transporte y soporte interno de una neurona para transportar nutrientes y otros materiales esenciales. En el Alzheimer, las proteínas tau cambian de forma y se organizan en estructuras llamadas ovillos neurofibrilares. Estos ovillos o enredos interrumpen el sistema de transporte y son tóxicos para las células.

Factores de riesgo

Estos son algunos factores de riesgo dentro de la enfermedad del Alzheimer:

  • La edad

El paso de los años es el mayor factor de riesgo conocido capaz de traer el Alzheimer. Debe quedar claro que la enfermedad no forma parte del envejecimiento normal, pero a medida que una persona envejece aumenta la probabilidad de desarrollarla.

  • Historia familiar y genética

El riesgo de desarrollar la enfermedad es algo mayor si un familiar de primer grado, como padre o hermano, tiene la enfermedad. La mayoría de los mecanismos genéticos del Alzheimer entre las familias siguen siendo en gran parte inexplicables, y los factores genéticos son probablemente complejos.

  • Síndrome de Down

Muchas personas con síndrome de Down desarrollan Alzheimer. Es probable que esto esté relacionado con tener tres copias del cromosoma 21 y, posteriormente, tres copias del gen de la proteína que conduce a la creación de beta-amiloide. Los signos y síntomas del Alzheimer tienden a aparecer entre 10 y 20 años antes en las personas con síndrome de Down que en la población general.

  • Sexo

Parece haber poca diferencia en el riesgo entre hombres y mujeres, pero, en general, hay más mujeres con la enfermedad porque generalmente viven más que los hombres.

  • Deterioro cognitivo leve

El deterioro cognitivo leve (DCL) es una disminución de la memoria u otras habilidades de pensamiento que es mayor de lo que se esperaría para la edad de una persona, pero la disminución no impide que una persona funcione en entornos sociales o laborales.

  • Traumatismo craneal pasado

Las personas que han sufrido un traumatismo craneoencefálico grave tienen un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer.

  • Malos patrones de sueño

La dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido, se asocia frecuentemente con un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer.

  • Estilo de vida y salud del corazón

Algunas investigaciones apuntan que los mismos factores de riesgo asociados con la enfermedad cardíaca también pueden aumentar el riesgo de Alzheimer. 

Éstas incluyen:

  • Falta de ejercicio.
  • Obesidad.
  • Fumar o ser fumador pasivo.
  • Hipertensión.
  • Colesterol alto.
  • Diabetes tipo 2 mal controlada.

¿Es posible prevenir el Alzheimer?

Se pueden modificar varios factores de riesgo relacionados con el estilo de vida, así como también se pueden realizar ejercicios de estimulación cognitiva que ayudarían a retrasar su aparición. La evidencia sugiere que los cambios en la dieta, el ejercicio y los hábitos, además de ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares, también pueden disminuir el riesgo de desarrollar Alzheimer y otros trastornos que causan demencia. Entre las opciones de estilo de vida saludable para el corazón que pueden reducir el riesgo de Alzheimer se incluyen las siguientes:

  • Hacer ejercicio regularmente.
  • Consumir una dieta saludable que incluya productos frescos, aceites saludables y alimentos bajos en grasas saturadas.
  • Seguir las pautas de tratamiento para controlar la presión arterial alta, la diabetes y el colesterol alto.
  • Si fumas, pide ayuda a tu médico para dejar de fumar.
  • Muchos estudios han demostrado que las habilidades de pensamiento conservadas a una avanzada edad están asociadas con la participación en eventos sociales, la lectura, el baile, los juegos de mesa, el arte, tocar un instrumento y otras actividades que requieren compromiso mental y social.

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